Toneladas de basura, restos de comida y cristales rotos convertirían el Real en un grave problema sanitario en solo unas horas Gracias a lipasam cada mañana la feria respira limpieza y desinfección Cuando termina la última copa, se apagan las sevillanas y los farolillos quedan se apaga sobre calles vacías, comienza una de las labores más importantes —y menos visibles— de la Feria de Abril de Sevilla. Mientras la mayoría regresa a casa después de una larga noche de fiesta, otro grupo de personas empieza su jornada: los trabajadores de Lipasam. Su misión parece sencilla cuando se ve desde fuera, pero es una auténtica operación de precisión: transformar en apenas unas horas un recinto que ha recibido a miles de personas en un espacio limpio, seguro y reluciente, listo para abrir de nuevo al día siguiente. Cada madrugada, el Real cambia completamente de escenario. Lo que unas horas antes era música, rebujito, casetas llenas y calles abarrotadas, se convierte en una inmensa zona de trabajo donde camiones cisterna, barredoras mecánicas, operarios de limpieza manual y equipos de recogida de residuos actúan al mismo tiempo para devolver el orden. La magnitud del trabajo se entiende mejor con cifras. Este año, el dispositivo especial de Feria cuenta con casi seiscientos trabajadores y más de un centenar de vehículos dedicados exclusivamente a la limpieza del recinto y sus alrededores. A ellos se suman refuerzos contratados para soportar uno de los momentos de mayor exigencia del calendario sevillano. No hablamos de pequeñas cantidades de residuos. Durante la pasada edición de la Feria se recogieron cerca de dos mil toneladas de basura entre restos orgánicos, vidrio, envases, cartón y residuos generados por casetas, visitantes y zonas de restauración. Es una cifra enorme que refleja la dimensión real de una celebración que durante una semana convierte Sevilla en el centro social y turístico de Andalucía. Para facilitar ese trabajo, también se despliega un sistema especial de recogida selectiva. Miles de bolsas destinadas a envases, cientos de papeleras específicas y contenedores adaptados para vidrio y aceite usado ayudan a reducir el impacto de una fiesta que, sin organización, sería imposible de sostener. Pero más allá de los datos, hay una imagen que se repite cada año y que define perfectamente este esfuerzo: ver amanecer sobre el Real mientras los operarios siguen trabajando. Es entonces cuando Sevilla descubre otra cara de la Feria. Sin música, sin trajes de flamenca y sin caballos, pero con el mismo nivel de importancia. Calles baldeadas, cristales retirados, restos desapareciendo y el albero recuperando esa imagen impecable que parece intacta cada mañana. Muchos asistentes reconocen que no son realmente conscientes de ese trabajo hasta que lo presencian de cerca. Porque acostumbrarse a llegar al mediodía y encontrar todo limpio hace que parezca normal, cuando en realidad detrás hay una maquinaria humana enorme funcionando durante toda la noche. La limpieza no es solo una cuestión estética. También es seguridad. Retirar botellas rotas, restos de comida, suciedad acumulada y residuos evita accidentes, caídas, malos olores y problemas sanitarios en una zona donde miles de personas volverán a reunirse apenas unas horas después. Además, mantener el recinto impecable también forma parte de la imagen de Sevilla. La Feria recibe visitantes de toda España y del extranjero, y el estado del Real influye directamente en la percepción de una de las fiestas más importantes de la ciudad. Por eso, aunque rara vez aparezcan en las fotografías de portada, los trabajadores de Lipasam forman parte esencial del éxito de la Feria. Son quienes permiten que todo vuelva a empezar cada día sin que apenas se note el esfuerzo que hay detrás. No hay aplausos cuando terminan su turno. No hay sevillanas dedicadas ni y nadie parece darse cuenta. Pero sí existe un reconocimiento silencioso que cada sevillano entiende cuando pisa el Real limpio a primera hora. Porque si la Feria brilla cada mañana, no es casualidad. Es el resultado del trabajo de cientos de hombres y mujeres que, cuando la fiesta termina, empiezan la suya: la de dejar Sevilla preparada para volver a celebrar. Gracias Lipasam. https://www.lipasam.es Robos, peleas y miedo al volver a casa: vecinos de Triana, Nervión y Los Remedios piden más vigilancia Navegación de entradas Cómo Ganar Dinero Desde Casa en 2026 (Guía Completa para Principiantes)