Si buscas dónde comer en Sevilla, disfrutar de auténticas tapas sevillanas o descubrir un restaurante con recetas de toda la vida, Er Caserío es una parada obligatoria. Situado en la céntrica calle Acetres, en pleno Casco Antiguo, este histórico establecimiento continúa conquistando a sevillanos y visitantes gracias a una propuesta basada en la cocina casera, el producto de calidad y el respeto por la tradición. En una ciudad donde la gastronomía forma parte de su identidad, hay establecimientos que consiguen mantenerse como referentes generación tras generación. Er Caserío es uno de ellos. Desde hace más de sesenta años forma parte del paisaje gastronómico del centro de Sevilla y hoy, bajo la dirección de Juanlu Lebrero , sigue siendo ese lugar al que siempre apetece volver. Lejos de seguir las modas pasajeras, Er Caserío ha encontrado su mayor fortaleza en mantenerse fiel a una cocina que nunca pasa de moda. Aquí no hay espacio para artificios. La protagonista es la receta bien elaborada, el producto de calidad y el sabor que recuerda a las comidas familiares de siempre. La Sevilla que se disfruta alrededor de una mesa Entrar en Er Caserío es hacerlo en una de esas tabernas con personalidad propia, donde cada servicio mantiene el ritmo pausado de la buena hostelería. Su ambiente acogedor, el trato cercano del equipo y una clientela formada tanto por sevillanos como por visitantes crean una atmósfera difícil de encontrar en pleno centro histórico. Es uno de esos establecimientos donde conviven el turista que busca conocer la gastronomía local y el cliente habitual que lleva años ocupando la misma mesa porque sabe que aquí siempre encontrará el mismo nivel de calidad. Una carta donde mandan los guisos de toda la vida La cocina de Er Caserío es un auténtico homenaje al recetario tradicional. Sus fogones siguen dando protagonismo a platos que forman parte de la memoria gastronómica andaluza y que hoy resultan cada vez más difíciles de encontrar. Entre sus propuestas destacan unos excelentes huevos a la flamenca, elaborados siguiendo la receta clásica; unas sorprendentes fabes con berberechos y langostinos, que combinan el sabor del mar con la cocina de cuchara; o el siempre apetecible menudo con garbanzos, cocinado lentamente para conseguir esa textura y ese sabor que solo se logran respetando los tiempos de la cocina tradicional. La carta se completa con otras recetas imprescindibles como el solomillo al whisky, uno de los grandes clásicos de la gastronomía sevillana; las croquetas caseras, de interior cremoso y sabor intenso; las espinacas con garbanzos, uno de los platos más representativos de la cocina andaluza; además de una cuidada selección de tapas que cambian al ritmo del mercado y de la temporada. Cada plato refleja una filosofía muy clara: cocinar como siempre se ha hecho, sin prisas y con el máximo respeto por el producto. Desayunos con sabor andaluz Er Caserío ha ampliado recientemente su oferta recuperando los desayunos, una propuesta que mantiene la misma esencia de su cocina. Tostadas elaboradas con productos tradicionales como la pringá, la manteca colorá o el jamón ibérico convierten las primeras horas del día en una excelente excusa para descubrir otro de los atractivos del establecimiento. Calidad y buen precio en el centro de Sevilla En una zona donde cada vez resulta más complicado encontrar restaurantes con una buena relación calidad-precio, Er Caserío sigue apostando por una política de precios honesta. Con un ticket medio que oscila entre los 15 y los 25 euros por persona, permite disfrutar de una comida completa sin renunciar a la calidad ni al producto. Ese equilibrio entre cocina, servicio y precio explica por qué continúa siendo uno de los establecimientos mejor valorados tanto por los sevillanos como por quienes visitan la ciudad. Mucho más que un restaurante Er Caserío no pretende sorprender con técnicas modernas ni con elaboraciones imposibles. Su éxito reside precisamente en todo lo contrario: ofrecer una cocina reconocible, generosa y llena de identidad. Es uno de esos lugares donde el aroma de un buen guiso invita a entrar, donde el tiempo parece detenerse alrededor de una mesa y donde cada visita confirma que la cocina tradicional sigue teniendo mucho que decir. Porque cuando alguien pregunta dónde comer en Sevilla, dónde disfrutar de auténticas tapas sevillanas o qué restaurante conserva el sabor de la cocina de siempre, la respuesta está en la calle Acetres. Er Caserío es mucho más que una taberna. Es un pedazo de la historia gastronómica de Sevilla que continúa escribiéndose cada día, plato a plato, manteniendo viva una tradición que merece seguir siendo disfrutada por muchas generaciones más. Navegación de entradas Camino del Rocío, el templo de los caracoles que conquista Sevilla cada primavera