El ciberdelito, especialmente la suplantación de identidad en redes sociales, constituye uno de cada diez delitos en España, con cerca de medio millón de casos anuales. Este fraude afecta a perfiles de cualquier tamaño. Arturo Blasco, consultor financiero, sufre hasta diez suplantaciones al mes, seis en Instagram, donde se promocionan inversiones fraudulentas a su nombre
