Conciertos bajo las estrellas, monumentos, piscinas, parques acuáticos, paseos nocturnos, terrazas, planes con niños y escapadas cercanas convierten Sevilla en un destino con muchas posibilidades durante los meses de verano Visitar Sevilla durante el verano puede parecer, en un primer momento, un desafío marcado por las altas temperaturas. Sin embargo, quienes conocen bien la ciudad saben que los meses de julio, agosto y septiembre ofrecen una forma diferente de descubrir la capital andaluza. El ritmo cambia, las calles recuperan la actividad cuando comienza a caer el sol y buena parte de la programación cultural se traslada a las últimas horas de la tarde y a la noche. Los conciertos al aire libre, los espectáculos en espacios monumentales, las terrazas, los paseos junto al Guadalquivir y las actividades acuáticas permiten organizar unas vacaciones muy diferentes a las de otras épocas del año. La clave para disfrutar de Sevilla en verano consiste en adaptar los horarios. Las primeras horas de la mañana son ideales para visitar monumentos y recorrer los barrios históricos, mientras que las horas centrales del día pueden aprovecharse para descansar, visitar museos y espacios climatizados o disfrutar de piscinas y parques acuáticos. Cuando llega la noche, Sevilla vuelve a llenarse de vida. Descubrir el Real Alcázar y sus jardines El Real Alcázar es una visita imprescindible en cualquier viaje a Sevilla. El conjunto monumental permite recorrer palacios, patios y jardines que resumen siglos de historia de la ciudad. Durante el verano resulta especialmente recomendable realizar la visita durante las primeras horas de apertura, evitando las horas de mayor temperatura y afluencia de visitantes. Los jardines constituyen uno de los grandes atractivos del monumento. Fuentes, estanques, vegetación y diferentes espacios históricos permiten disfrutar de un recorrido tranquilo por uno de los lugares más importantes del patrimonio sevillano. Durante los meses estivales, además, las Noches en los Jardines del Real Alcázar ofrecen conciertos en horario nocturno, creando una experiencia que combina patrimonio, música y naturaleza. Pasear por la Plaza de España y el Parque de María Luisa La Plaza de España continúa siendo uno de los lugares más fotografiados y visitados de Sevilla. Durante el verano, la mejor opción es acercarse a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando las temperaturas comienzan a descender. Después de recorrer la plaza, el paseo puede continuar por el Parque de María Luisa, uno de los grandes espacios verdes de la ciudad. Sus avenidas, glorietas, fuentes y zonas de sombra permiten disfrutar de un recorrido agradable y descubrir algunos de los rincones más especiales de Sevilla. Subir a la Giralda y descubrir la Catedral La Catedral de Sevilla y la Giralda forman parte de cualquier recorrido imprescindible por la ciudad. La subida a la Giralda permite contemplar una extraordinaria panorámica del centro histórico y comprender la dimensión monumental de Sevilla. Durante los meses de verano resulta recomendable reservar las entradas con antelación y elegir los primeros horarios disponibles. Después de visitar el conjunto monumental, el cercano barrio de Santa Cruz permite continuar el recorrido por calles estrechas, pequeñas plazas y patios que conservan buena parte del carácter histórico de la ciudad. Disfrutar de los grandes conciertos del verano Sevilla se ha convertido durante los últimos años en uno de los grandes destinos musicales del verano en España. La programación cultural incluye festivales, conciertos internacionales, espectáculos de flamenco, música clásica y diferentes ciclos celebrados en espacios históricos. Icónica Santalucía Sevilla Fest ha convertido la Plaza de España en uno de los grandes escenarios musicales del calendario nacional e internacional. A esta programación se suman las Noches en los Jardines del Real Alcázar y numerosas actividades culturales organizadas durante los meses estivales. La música constituye una de las mejores razones para descubrir Sevilla durante las vacaciones. Vivir las noches del Real Alcázar Pocas experiencias culturales permiten combinar de una manera tan especial música y patrimonio. Las Noches en los Jardines del Real Alcázar ofrecen durante el verano la posibilidad de pasear por los jardines del conjunto monumental antes de asistir a conciertos de diferentes estilos musicales. Música antigua, clásica, flamenco, jazz, blues y músicas tradicionales forman parte de una programación que convierte cada jornada en una experiencia diferente. El ambiente nocturno, la iluminación de los jardines y la cercanía entre artistas y espectadores han convertido este ciclo en una de las grandes citas culturales del verano sevillano. Refrescarse en los parques acuáticos Cuando las temperaturas aumentan, los planes relacionados con el agua se convierten en una excelente alternativa. Isla Mágica y Agua Mágica permiten combinar atracciones, piscinas y actividades acuáticas durante una jornada completa. Guadalpark constituye otra de las opciones más populares para quienes buscan piscinas, toboganes y actividades destinadas a diferentes edades. Estos espacios resultan especialmente atractivos para familias que visitan Sevilla durante varios días y quieren alternar las visitas culturales con jornadas de ocio. Descubrir Sevilla desde el Guadalquivir El río Guadalquivir ofrece una perspectiva completamente diferente de la ciudad. Los paseos en barco permiten contemplar algunos de los lugares más conocidos de Sevilla mientras se disfruta de una actividad relajada. La Torre del Oro, el barrio de Triana, los puentes y diferentes edificios vinculados a la Exposición Universal de 1992 forman parte del paisaje que puede contemplarse durante estos recorridos. Al atardecer, cuando las temperaturas comienzan a descender, pasear junto al río o realizar un recorrido en barco se convierte en uno de los mejores planes del verano. Cruzar el puente y perderse por Triana Triana merece una visita en cualquier época del año. El Mercado de Triana, la calle San Jacinto, la calle Betis, las pequeñas tabernas y la tradición ceramista del barrio ofrecen numerosas posibilidades. Durante las noches de verano, la calle Betis y el entorno del río recuperan buena parte de su actividad. Sentarse en una terraza, disfrutar de la gastronomía sevillana y contemplar el centro histórico iluminado desde la otra orilla del Guadalquivir constituye uno de los grandes placeres de las noches sevillanas. Visitar museos y espacios culturales durante las horas de más calor Las horas centrales del día pueden aprovecharse para conocer algunos de los museos y centros culturales de Sevilla. El Museo de Bellas Artes, CaixaForum Sevilla, el Acuario de Sevilla y otros espacios culturales permiten organizar jornadas diferentes y protegerse de las temperaturas más elevadas. Esta estrategia resulta especialmente recomendable para quienes visitan Sevilla durante varios días. Organizar las visitas exteriores durante las primeras horas de la mañana, reservar el mediodía para espacios climatizados y volver a recorrer la ciudad al atardecer permite disfrutar mucho más de las vacaciones. Sevilla con niños durante el verano Las familias también encuentran numerosas alternativas. El Acuario de Sevilla permite descubrir diferentes ecosistemas marinos en una actividad especialmente atractiva para los más pequeños. Isla Mágica y Agua Mágica continúan siendo dos de los grandes destinos familiares de la ciudad. A estas propuestas se suman parques, actividades culturales, espectáculos infantiles y diferentes espacios de ocio repartidos por Sevilla y su provincia. Planificar correctamente los horarios vuelve a ser fundamental cuando se viaja con niños. Descubrir las terrazas y azoteas de Sevilla Contemplar el atardecer desde una terraza constituye otra de las experiencias más recomendables. El centro histórico cuenta con numerosos establecimientos desde los que pueden contemplarse la Giralda, la Catedral y los tejados de la ciudad. Las últimas horas de la tarde ofrecen una oportunidad perfecta para descansar después de una jornada de visitas y disfrutar de Sevilla desde las alturas. Reservar previamente puede resultar recomendable durante los fines de semana y los periodos de mayor afluencia turística. Tapear cuando cae la noche La gastronomía continúa siendo una parte fundamental de cualquier viaje a Sevilla. Durante el verano, los horarios cambian y las cenas se retrasan hasta que las temperaturas resultan más agradables. Triana, Santa Cruz, la Alameda de Hércules, el Arenal y el centro histórico concentran numerosos bares y restaurantes donde descubrir la cocina sevillana. El pescaíto frito, el salmorejo, las espinacas con garbanzos, los montaditos, las carnes ibéricas y las diferentes propuestas de cocina contemporánea permiten construir auténticas rutas gastronómicas por la ciudad. Disfrutar de la Velá de Santa Ana Quienes visiten Sevilla durante la segunda mitad de julio pueden encontrarse con una de las celebraciones populares más importantes del verano. La Velá de Santa Ana transforma durante varios días diferentes espacios del barrio de Triana. Actividades culturales, actuaciones musicales y el ambiente de las casetas instaladas junto al Guadalquivir convierten esta celebración en una excelente oportunidad para descubrir una Sevilla vinculada a sus tradiciones populares. Hacer una escapada desde Sevilla Pasar las vacaciones en Sevilla permite también descubrir numerosos destinos cercanos. La provincia cuenta con pueblos monumentales, espacios naturales, rutas gastronómicas y diferentes actividades para quienes quieren abandonar la ciudad durante unas horas. La Sierra Norte de Sevilla, la comarca del Aljarafe, Carmona, Osuna, Écija, Santiponce y los espacios naturales próximos al Guadalquivir permiten organizar excursiones de uno o varios días. También es posible realizar escapadas hacia las playas de Cádiz y Huelva, especialmente para quienes disponen de vehículo propio y quieren combinar turismo cultural y costa. El secreto para disfrutar de Sevilla en verano: organizar bien el día Las altas temperaturas forman parte de la realidad del verano sevillano y deben tenerse en cuenta a la hora de organizar cualquier visita. La mejor estrategia consiste en comenzar temprano, visitar monumentos durante la mañana, evitar actividades físicas intensas durante las horas centrales del día, descansar o acudir a espacios climatizados y volver a disfrutar de la ciudad cuando comienza a caer el sol. La hidratación, la protección solar, la ropa ligera y consultar las previsiones meteorológicas son medidas fundamentales. Sevilla puede disfrutarse durante el verano, pero resulta imprescindible hacerlo con sentido común y adaptar las actividades a las temperaturas. Sevilla, una ciudad que cambia cuando llega la noche Quienes visitan Sevilla durante las vacaciones descubren una ciudad diferente. El ritmo se ralentiza durante las horas centrales del día y vuelve a acelerarse cuando llega el atardecer. Las terrazas se llenan, comienzan los conciertos, las calles recuperan la actividad y los espacios monumentales adquieren una atmósfera completamente diferente. El verano permite descubrir otra Sevilla. Una ciudad de noches largas, música al aire libre, paseos junto al río, patrimonio, gastronomía y experiencias culturales. La clave está en organizar correctamente cada jornada y aprovechar todo lo que ofrece la ciudad cuando las temperaturas comienzan a descender. Porque Sevilla no cierra por vacaciones. Simplemente cambia sus horarios. Y quienes saben adaptarse a ese ritmo descubren una de las formas más especiales de disfrutar de la ciudad. myGolf, una bocanada de aire fresco que está cambiando la forma de vivir el golf amateur Navegación de entradas myGolf, una bocanada de aire fresco que está cambiando la forma de vivir el golf amateur 12 pueblos de Sevilla para escapar este verano: naturaleza, piscinas, buena comida y planes sin gastar una fortuna