La XXIV edición reunirá durante casi un mes a grandes figuras, nuevas generaciones y propuestas innovadoras en una cita clave para entender el presente y el futuro del flamenco. Sevilla, epicentro del flamenco a nivel internacional Cada dos años, Sevilla se convierte en el principal punto de referencia del flamenco en el mundo. La Bienal de Flamenco no es solo un festival cultural: es el gran escaparate internacional de un arte que forma parte esencial de la identidad andaluza. En 2026, la ciudad acogerá la XXIV edición de este evento, que se celebrará del 9 de septiembre al 3 de octubre. Durante ese periodo, Sevilla reunirá a artistas, programadores, críticos y aficionados llegados de distintos países, consolidándose una vez más como el centro neurálgico del flamenco contemporáneo. A diferencia de otros festivales, la Bienal no se limita a mostrar espectáculos. Funciona como un espacio donde se define el rumbo del flamenco, donde conviven la tradición más ortodoxa y las propuestas que buscan expandir sus límites. Una programación que refleja la complejidad del flamenco actual Uno de los grandes valores de la Bienal de Flamenco es su capacidad para ofrecer una programación amplia y diversa, capaz de representar la riqueza del género. La edición de 2026 contará con decenas de espectáculos distribuidos en diferentes espacios de la ciudad. Teatros como el Maestranza o el Lope de Vega compartirán protagonismo con enclaves históricos y escenarios singulares, creando un diálogo entre el patrimonio arquitectónico de Sevilla y el arte flamenco. La programación se articula en torno a varios ejes: El cante tradicional, que mantiene viva la esencia del flamenco El baile como lenguaje escénico en constante evolución La guitarra, tanto en su vertiente clásica como experimental Propuestas híbridas que integran otras disciplinas artísticas Este enfoque permite que la Bienal sea, al mismo tiempo, un evento accesible para el público general y un espacio de referencia para especialistas. Figuras consagradas y nuevas generaciones La Bienal 2026 reunirá a algunas de las figuras más destacadas del panorama flamenco actual. Entre ellas se encuentran Sara Baras, José Mercé o Israel Galván, artistas que han contribuido de manera decisiva a la proyección internacional del flamenco. Su presencia garantiza un alto nivel artístico y atrae a un público amplio, tanto nacional como internacional. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes de la Bienal es su apuesta por las nuevas generaciones. Jóvenes artistas encuentran en este festival una plataforma para presentar sus propuestas, muchas veces alejadas de los formatos tradicionales. Este relevo generacional no se plantea como una ruptura, sino como una continuidad que mantiene vivo el flamenco. La transmisión del legado: los de la Tomasa Dentro de esa continuidad, adquiere especial relevancia la participación de José de la Tomasa y Manuel de la Tomasa en el espectáculo “El mundo por montera”. La presencia de ambos artistas en un mismo escenario representa uno de los valores más profundos del flamenco: la transmisión del conocimiento a través de generaciones. José de la Tomasa es una figura clave del cante tradicional, heredero de una escuela marcada por la pureza y el respeto a los estilos clásicos. Manuel de la Tomasa, por su parte, encarna una nueva generación que asume esa herencia y la proyecta hacia el presente. Su participación conjunta no solo tiene un valor artístico, sino también simbólico. Refleja cómo el flamenco se construye desde la memoria, pero siempre en diálogo con el tiempo en el que se vive. Tradición y vanguardia: un equilibrio necesario Uno de los grandes retos del flamenco contemporáneo es encontrar el equilibrio entre tradición y renovación. La Bienal de Sevilla se ha consolidado como el espacio donde ese diálogo se produce de forma más visible. Por un lado, se programan espectáculos que respetan los códigos más clásicos del flamenco, dirigidos a un público que busca autenticidad y profundidad. Por otro, se presentan propuestas que exploran nuevos lenguajes escénicos, incorporando elementos de la danza contemporánea, la música experimental o las artes visuales. Lejos de generar conflicto, esta convivencia enriquece el panorama flamenco y demuestra su capacidad de adaptación. Más allá del escenario: reflexión, industria y conocimiento La Bienal no se limita al ámbito artístico. También cumple una función fundamental como espacio de reflexión y desarrollo del sector. Durante el festival se desarrollan actividades paralelas que incluyen: Encuentros entre profesionales Jornadas de análisis y debate Programas formativos Espacios para la investigación Estas iniciativas contribuyen a consolidar el flamenco no solo como expresión artística, sino también como ámbito de estudio y como industria cultural con proyección internacional. Impacto en la ciudad y proyección exterior La celebración de la Bienal tiene un impacto significativo en Sevilla, tanto desde el punto de vista cultural como económico. Durante el festival, la ciudad recibe a miles de visitantes, lo que genera actividad en sectores como la hostelería, el turismo y los servicios culturales. Además, la Bienal refuerza la imagen de Sevilla como destino cultural de primer nivel, capaz de atraer a un público interesado en experiencias más allá del turismo convencional. En términos internacionales, el evento contribuye a la difusión del flamenco como patrimonio cultural, ampliando su alcance y consolidando su presencia en escenarios globales. Sevilla y el flamenco: una relación histórica La vinculación entre Sevilla y el flamenco es profunda y compleja. La ciudad ha sido, durante siglos, un punto de encuentro para artistas, estilos y corrientes que han dado forma a este arte. La Bienal refuerza esa relación y la proyecta hacia el futuro. No se trata solo de conservar una tradición, sino de mantenerla viva, abierta a nuevas interpretaciones y contextos. En este sentido, el festival actúa como un puente entre generaciones, territorios y formas de entender el flamenco. Una cita imprescindible en 2026 La Bienal de Flamenco 2026 se presenta como una de las ediciones más completas de su historia. Por su programación, por la calidad de los artistas y por su capacidad para generar reflexión, se consolida como una cita imprescindible en el calendario cultural. Durante casi un mes, Sevilla no solo acogerá espectáculos, sino que se convertirá en el lugar donde el flamenco se piensa, se interpreta y se proyecta hacia el futuro. Una vez más, la ciudad demostrará que el flamenco no es solo parte de su pasado, sino una expresión viva que sigue evolucionando. Real Sociedad, himno de España y Copa del Rey: la contradicción de un club con título “Real” Navegación de entradas Morante desata la locura en Sevilla El espacio cultural de Sevilla que programa teatro, conciertos y espectáculos todo el año (y muchos aún no lo conocen)