La nueva Ciudad de los Niños del Prado de San Sebastián recupera uno de los grandes símbolos de la historia de Sevilla: la antigua Pasarela de la Feria. Una espectacular reproducción de 15 metros de altura convierte el pasado de la ciudad en un espacio de juego, aprendizaje y convivencia para las nuevas generaciones. Sevilla acaba de recuperar uno de los iconos más recordados de su historia, aunque esta vez con un objetivo muy distinto. Donde antes se levantaba una de las imágenes más representativas de la Feria de Abril de finales del siglo XIX, hoy miles de niños podrán correr, trepar, deslizarse y jugar gracias a la nueva Ciudad de los Niños del Prado de San Sebastián, cuyo elemento principal es una fiel recreación de la histórica Pasarela de Sevilla. La iniciativa supone mucho más que la construcción de un parque infantil. Es un homenaje al patrimonio de la ciudad y una forma inteligente de acercar la historia de Sevilla a los más pequeños mediante el juego. ¿Qué era la antigua Pasarela de Sevilla? Muchos sevillanos todavía recuerdan la Pasarela como uno de los grandes símbolos desaparecidos de la ciudad. Fue la portada de la Feria de Abril entre 1896 y 1921, situada junto al Prado de San Sebastián, muy cerca del lugar donde hoy vuelve a cobrar protagonismo. Su elegante estructura metálica se convirtió durante veinticinco años en la puerta de entrada al recinto ferial y en una de las imágenes más fotografiadas y admiradas de la Sevilla de la época. Miles de personas atravesaban cada primavera aquella construcción que terminó formando parte de la memoria colectiva de varias generaciones. Aunque desapareció hace más de un siglo, su recuerdo nunca se perdió entre los sevillanos. Una Pasarela para jugar y aprender La nueva reproducción mantiene la esencia arquitectónica de la histórica Pasarela, pero adaptada completamente al uso infantil. La estructura cuenta con unas dimensiones aproximadas de 34 metros de largo por 34 de ancho y alcanza 15 metros de altura, convirtiéndose en uno de los juegos infantiles más espectaculares de Andalucía. En su interior incorpora: Grandes toboganes. Redes para trepar. Pasarelas elevadas. Rocódromos infantiles. Diferentes recorridos de aventura. Espacios de juego adaptados. Todo ello diseñado bajo criterios de accesibilidad para que pueda ser disfrutado por niños con distintas capacidades. Mucho más que un parque infantil en Sevilla La nueva Ciudad de los Niños pretende convertirse en uno de los principales espacios familiares de la capital. Además de la reproducción de la Pasarela, el recinto incorpora otras zonas inspiradas en algunas de las tradiciones más universales de Sevilla. Los visitantes encontrarán espacios dedicados a la Feria de Abril, con juegos inspirados en las casetas, y una zona ambientada en la Semana Santa, siempre desde una perspectiva lúdica y educativa. El resultado es un parque temático que solo podía existir en Sevilla, donde la identidad local forma parte también de la diversión. Recuperar la historia para las nuevas generaciones Los parques infantiles no solo sirven para entretener. También pueden convertirse en herramientas para transmitir cultura, identidad y memoria. Muchos niños descubrirán por primera vez qué fue la histórica Pasarela gracias a esta reproducción. Probablemente preguntarán a sus padres o abuelos por aquella construcción y, sin darse cuenta, comenzará una conversación sobre cómo era la Sevilla de hace más de cien años. Ese es, quizá, uno de los mayores aciertos del proyecto: conseguir que el patrimonio histórico deje de ser únicamente algo que se contempla para convertirse también en algo que se vive. Un nuevo atractivo para las familias que visitan Sevilla La Ciudad de los Niños del Prado de San Sebastián nace con vocación de convertirse en una referencia para las familias sevillanas y para quienes visitan la ciudad con niños. Su ubicación, muy próxima al centro histórico, permite complementar una jornada de turismo con un espacio donde los más pequeños pueden disfrutar mientras descubren una parte de la historia de Sevilla de una forma completamente diferente. Porque conservar el patrimonio no siempre significa reconstruir edificios para contemplarlos. A veces también consiste en devolverles la vida para que sigan formando parte del futuro de la ciudad. Con esta nueva Pasarela, Sevilla no solo recupera un símbolo perdido. Consigue que una nueva generación de sevillanos juegue literalmente sobre un pedazo de su propia historia. Dónde comer en Sevilla: Er Caserío, la taberna donde la cocina tradicional sigue teniendo todo el protagonismo Navegación de entradas Doble cita con el mundo rociero en El Rocío que yo quiero: actualidad, música y sentimiento Piscinas públicas de Sevilla y el Aljarafe en agosto de 2026: precios, horarios y dónde darte un baño para escapar del calor